Wednesday, October 28, 2015

Escapada a Roma

 El regalo de cumpleaños de Óliver se hacía esperar, para él muchísimo y los nervios eran cada vez más grandes, pero por fin llegó el día en el que los dos volamos a Roma. 
Nos quedamos en casa de mi amiga Natalia que vive en un pueblo cerca de Roma y, desde el primer momento, sabía que Óli iba a disfrutar de lo lindo, no sólo por estar allí y ver monumentos (que también), sino porque todo llamaba su atención de una manera tan bonita...
 Aquí está recorriendo Villa Borghese en un cacharro de esos. Yo lo intenté y casi me mato, pero él como si llevara toda la vida subido.
 Con Paolo y Alessandro, los hijos de mi amiga, recorriendo la ciudad.

 El Coliseo estaba precioso, el sol de octubre le hacía parecer inmenso y Óli disfrutó imaginando las batallas de gladiadores.
 En el Vaticano. Subimos hasta la primera parte de la cúpula, pero luego había muchísima gente y la escalera para subir hasta arriba es tan pequeña que nos agobiamos y bajamos. Pero aún así Óli apreció la grandiosidad de dónde estábamos.
 Cuando llegamos a la Fontana de Trevi resulta que estaba en obras y no dejaban tirar monedas. Óli se disgustó mucho y decía: "¡¡Es que entonces no voy a volver a Roma!!". Así que a grandes males, grandes remedios: a él recorriendo iglesias le llamaban mucho la atención las velas que veía que ponían y que los católicos pudieran pedir deseos a los santos. Así que nos fuimos a San Luis de los Franceses que estaba muy cerca y allí Óli encendió una vela pidiendo volver a Roma. Yo le dije que valía igual que tirar la moneda y él tan feliz ;)
 Óli descubrió la dieta italiana: pasta, pizza y helados...Rapidamente decidió que era el mejor lugar para comer del mundo y cada vez que tocaba elegir en una gelatería pasaba horas contemplando sabores.
 Pudimos recorrer el Parque de los Monstruos de Bomarzo que está muy cerquita de casa de Natalia, ¡¡impresionante!!
 Óli aprendiendo a hacer pizza de Franco, pareja de Natalia, un alumno muy aplicado porque el objetivo final era muy muy importante, je,je,je...
 Y, vivimos una experiencia preciosa gracias a nuestra amiga María: ella había visitado Roma hacía 2 semanas y decidió colocar ojitos en la Plaza Navona, unos más escondidos que otros, para que Óli los buscara. Contra todo pronóstico encontramos 5 y justo los que estaban en los lugares más a la vista como este cartel que anuncia la plaza. Detrás unas palabras "Ciao Óli" que nos llenaron de alegría.
Y así vivimos nuestros 5 días en Roma, el primer viaje de Óli ya como un mayor, ya como un compañero de viaje que se ha portado genial. Yo he disfrutado muchísimo de él, de sus salidas, de sus ojos grandes cuando veía desde un semáforo hasta una fuente...lo único malo es lo mucho que eché de menos a Irati, mi pequeño duende que se quedó en casita con Fer también portándose genial.

Tuesday, October 13, 2015

Los 5 años de mi duende





Hoy mi duende cumple 5 años. El finde con puente ha dado para poder ir a las fiestas del Barrio del Pilar y montar en cacharritos, para recibir un regalo inesperado (ahora somos uno más, Elliot llegó pequeño y precioso para llevarse los cariños y los mimos de Irati a cualquier hora) y para que viniera la familia por adelantado a ver cómo Irati soplaba sus 5 velas, vergonzosa y radiante como es ella.
Pequeño bichito, te miro y veo tanta fuerza en ti que no sé si sabré canalizar. Eres mi princesa que tan pronto lleva corona y tacones como viste de negro y calaveras, eres mi puerta a un lado femenino inexplorado lleno de pintauñas y barras de labios,eres tan inesperada y tan divertida que cada día podría escribir un post con tus salidas. Te quiero Irati, bienvenida a los 5.