Wednesday, April 27, 2011

Semana Santa 2011

El fin de semana anterior nos fuimos los 4 al pueblo y allí se quedó Óliver con los abus. Irati, Fer y yo nos volvimos a Madrid a trabajar (y de paso, por qué no decirlo, a recordar cómo era nuestra vida cuando sólo teníamos a uno, y tan pequeñito, que casi parecía que estábamos los dos solitos).
Y Óliver descubrió lo bien que le sienta estar él solo con sus abuelos unos días. Se sentía importante, necesario, ha sido buenísimo, ha comido bien, ha ayudado en todo...en fin, que fenomenal.
El miércoles volvimos a ir a por él y el mal tiempo hizo que el viernes ya estuviéramos de vuelta en Madrid todos.
Pero se han producido algunos cambios en él estos días: 1) el puré de la abuela está mucho más rico, 2) la sopa de la abuela está más rica y tiene otro color "mamá, la abuela le echa tomate, tienes que cambiar la tuya", 3) ahora quierer ver El Club de la Comedia. Le digo que es un programa para mayores y me suelta "no, es un programa que vemos los abuelos y yo en el pueblo y nos reimos todos mucho"(no, si te veo de monologuista del programa en nada con el ritmo que llevas).



La que también se ríe mucho es Irati, sobre todo contemplando a Óliver y a sus amigas jugar como en la foto.




Sunday, April 24, 2011

Complicidad

Poco a poco Irati es más consciente de los juegos de Óliver, y éste de que tiene una admiradora todo el día a su lado. Alguién que le mira siempre, que le ríe todas las gracias y que le busca con los ojitos esté donde esté. Y mi pequeño mago se rinde a ello. Aquí le tenéis en una de las muchas bromas que prepara a su hermana.


Ayer estaban los dos así, viendo una peli (¡tan monos!). Eso sí, ahora que cuelgo la foto me doy cuenta de que se nota desde ya que Irati es una mujer. Hace varias cosas a la vez: además de ver la película está leyendo un interesante libro de animales y le sobra tiempo para morderse una mano. Esto, las cosas como son, poquitos chicos que yo conozca.



Y después de sacar la foto anterior me fijé en este detalle: sus preciosas manitas estaban entrelazadas, así, espontáneamente, mientras veían la tele. Sin decir yo "Óliver abraza a tu hermana", "cógele", "bésale que os hago una foto". No, era algo suyo, de los dos, ajeno a miradas, era una complicidad de hermanos.

Me dio una ternura que me llenó el cuerpo como un escalofrío.





Tuesday, April 12, 2011

El amor llama a la puerta



Cierto es que si le preguntas si tiene novia o si le gusta alguna chica, Óliver normalmente dice los nombres de una o dos amiguitas de su cole. Esto era así hasta que llegó ELLA.

El domingo fuimos al teatro a ver un musical sobre Robin Hood en el que trabaja una profesora del cole de Óliver (no la suya), y fue verla sobre el escenario actuando, cantando y bailando como Lady Marian y ya no existimos ninguna otra mujer en su vida, sólo ELLA.

A la salida, no quiso una camiseta del espectáculo, como algunos de sus amigos, no, él quiso comprar la banda sonora y ahora resuena por mi casa, en el coche (y en mi cabeza) las 24 horas del día. Y si ELLA canta, el resto, silencio absoluto. Ni una mosca se puede oir. Incluso suspira cuando canta ELLA agarrado al estuche del CD.

Y, como prueba de que es un amor real y absoluto, Óliver por primera vez en su vida siente vergüenza si está ELLA cerca, y no se atreve a hablar mucho, baja la voz como si fuera un susurro y sólo puede mirarla desde lejos, sin pestañear.

Y yo le digo: "Ve a hablar con ella, dile que te gusta como canta" y él, todo rojo, me dice: "Es que es la novia de Robin Hood".

Hubo un momento de la obra en la que un malo malísimo iba a envenenar a Lady Marian, y Óliver, a pesar de estar muy metido en el asunto se volvió y me dijo: "Mamá, no la puede matar, mañana tiene que hacer de profesora". Creo que lo ve así, justo al revés. En su realidad Lady Marian hace de profesora en el cole en sus ratos libres.



Tuesday, April 05, 2011

Volando libre

Desde que Irati llegó no puedo evitar ver a Óliver enorme. Y cada día un poco más. Le veo como que va volando más lejos él solito. No es sólo porque ya pueda montar en los columpios de mayores y subir alto, sin mi ayuda, es que los 4 años están siendo duros por muchas razones. La principal: Óliver y sus mentiras.

Me han dicho mil veces que yo de pequeña era así, que a mis padres les busqué más de un lío con mis historias inventadas pero es que en una de estas me echan del cole por dudar de su profesora, de su enfermera...por creer a Óli cuando con lágrimas en los ojos me jura que sí, que la enfermera ya le ha dado el antibiótico (llamada a la enfermera: mentira) o cuando me dice que no sale a jugar al recreo porque los niños le pegan (llamada a su profesora: mentira) y mil ejemplos más.

Óliver debe de haber pensado "¿para qué necesito a Wuanzing si la vida misma es un vergel donde inspirarse?"...y para los que penséis en celos por su hermana, siento deciros que mi primera tutoría con Óliver fue por eso mismo (y tenía menos de 2 años). Creo que empezó a mentir antes de hablar.

Eso sí, mi pequeño mago tiene salidas para todo, así que termino con una frase de él (que supongo le habrá dicho su profesora).


"Yo no miento, invento, y el que inventa, experimenta".