Monday, February 21, 2011

Otra mariposa

El lunes que viene Irati empieza la guarde. Va a ir a la que fue Óli e incluso le ha tocado en la misma clase: la de las mariposas. Ahora tengo reunión con su tutora para llevarle cositas que necesitará y contarle cómo es Irati.
Con 4 meses parece que no se puede contar mucho: es una niña muy sonriente, que come y duerme muy bien y que está cada día más bonita (y más parecida a su hermano, si es que se puede).
Yo creía que con esto de ser el segundo llevaría mejor lo de que fuera a la guarde y mi incorporación al trabajo...pero no es así, se lleva igual de mal o incluso peor. En fin, es una etapa que hay que pasar y espero que las dos nos adaptemos bien.
Os dejo las fotos que voy a llevar ahora a la guarde. Irati, mi mariposilla preciosa.

Monday, February 14, 2011

Sin normas

Una de las cosas que me enseña Óliver es que los juegos se sabe cómo empiezan, se conocen unas normas fijas, pero luego vete tú a saber cómo terminan y cómo van variando.
La oca de momento parece ser de las pocas que respeta aunque le molesta caer en las casillas en las que no pasa nada, pero el parchís ya es otro cantar. Creo que es pequeño para jugar pero él a veces quiere intentarlo.
El otro día echando una partida me partía de la risa. Iba yo con una de mis fichas pasando cerca de su casa y me decía: "Mamá, si quieres te dejo entrar en mi casa que estás pasando al ladito", y luego hago puente y me dice: "¿a que a mí sí que me dejas pasar?¿a que el puente es sólo para papá?" y al rato "me parece que voy a meterme en la casa de los verdes que como sólo estamos jugando 3 y no es de nadie, está vacía" (porque Irati aunque la veais con el cubilete en la mano no jugaba)...Ja,ja,ja, me encanta este lado subrealista que pone Óliver en los juegos.

Monday, February 07, 2011

Churros curativos

Resulta que el viernes a Óliver le empezó a dar fiebre por la noche, subía y subía y se acostó sin querer cenar nada (primera vez en su vida que yo recuerde). Por la noche nos levantamos a darle Apiretal ya que seguía con fiebre y se levantó igual. No quería desayunar nada y con fiebrón. Fer, por animarle, le dijo:"¿y si te traigo unos churros?" y Óli dijo que sí, así que bajó a por ellos. Aún así Óli con sus 39 de fiebre sólo se comió uno (que los churros son algo para lo que normalmente no hay fin) antes de irse a urgencias con Fer.
Pues llegaron al médico y la temperatura de Óli era de 36,5 y él más contento que unas pascuas. Ya le dijo a la pediatra: "Creo que me he comido un churro mágico", y eso debió ser porque se curó repentinamente. Por lo visto los celadores y el resto de los médicos le decían: "Oye chaval, traenos unas cajas de esos churros que aquí nos vendrían muy bien".
Aunque de esta minienfermedad ha sacado algo: me oyó decir la frase: "déjale Fer, si es lo que le pide el cuerpo estando malo...", y el domingo cuando nos sentamos a comer dijo "mejor que esto me pide el cuerpo arroz con tomate, huevos y salchichas y como estoy malo lo mejor es hacerle caso"...no sabe nada el pequeño mago.