Tuesday, October 27, 2009

La bisa Rosa




El sábado por la noche nos tuvimos que despedir de mi abuela Rosa, de la bisa de Óli y de Candela.
Mi abuela me ha dado tantas cosas que tengo que hacer un resumen para que os podáis hacer una idea general de ella, o eso, o escribir una novela.
Ella era la persona más feliz que he conocido porque todo lo que tenía para ella era perfecto, lo mejor, porque no creo que ni supiera lo que significaba la palabra envidia. Vivió en un piso de 30 metros con dos hijos: "la casita más bonita del mundo", y fue feliz porque no pensaba "¿y si tuviera una más grande?" como hacemos ahora, no, ella era la reina de aquel lugar. Pasó hambre en la postguerra "pero la poca comida que le llegaba estaba deliciosa" aunque fueran unas migajas. Y siempre que la preguntabas "¿cómo estás abuela?" decía "No se puede estar mejor". Mirar la vida así, con ese optimismo, esa sonrisa perpetua, ese cariño hacia todo el mundo por igual creo que es una enseñanza muy valiosa. Y sobre todo, el amor hacia mi abuelo, su compenetración, su atracción mutua hasta el final...
Con ella nos han dado ataques de risa nerviosa de esos que estás a punto de hacerte pis, la he visto bailar tangos del brazo de mi abuelo y cantar todo el día mientras hacía sus labores (con sus labios pintados siempre) con una voz que era la envidia de todos. Nuestras fotos han compartido hueco en su mesilla con otras de Felipe González y de Zapatero y la he acompañado a votar hasta las últimas generales con la sonrisa de saber que "ayuda" con su voto a que salgan "los suyos".
Abuela, tú eres las barras de labios, las tortillas de gambas, las pastillas de jabón, los emparedados de queso, los tangos, la copla, los villancicos inventados, las latas para guardar tesoros...tú eres la SONRISA.
Óli poco a poco entenderá que no estás, que nuestras visitas a tu casa (que para él es la Residencia) para enseñarte sus disfraces, su magia, sus dibujos y llevarte alguna florecilla que encuentra por el camino ahora no podrán ser. Has podido disfrutar de bisnietos, de los ojos de Candela que mirabas con adoración y de las canciones que Óli os cantaba a todos allí.
Sé que has sido feliz, con una quinta parte de lo que tú lo has sido me conformo.
Aunque sólo lo entienda mi familia tengo que terminar así: "...voy en busca de Mercedes que ayer tarde no la ví. Los zapatos que llevaba...abuela ¿de qué son?..."

Sunday, October 18, 2009

Costumbres

Desde que Óliver era pequeño marcamos mucho sus horarios y sus "rituales" de baño, comida, etc...porque creíamos que era lo mejor para él. Ahora Óli es un niño de costumbres, no sé si eso puede ser malo o no, pero él es así. Sabe exactamente donde tiene todos los juguetes en su cuarto, la manera de bañarse (la cabeza se aclara con él de pie agarrado al grifo), el cuento de antes de dormir, cómo taparle...Todo se convierte en una especie de ceremonia a la que él da mucha importancia.
En otro orden de cosas, Wuanzing lejos de irse aprovechando mi estancia en Nueva York, cada día está más instaurado en nuestra familia y las historias de Óli sobre su amigo son contínuas. "¿sabes que Wuanzing tiene en su casa un perro que no muerde nunca?", ¿sabes que un día Wuanzing fue a una feria y se montó en todos los cacharritos gratis?"...Yo a veces por ver si cuela le digo "¿sabes que Wuanzing se ha comido toda la zanahoria?"...Pero no, resulta que Wuanzing hace sólo lo que él quiere, Óli me dice "eso es mentira mamá, Wuanzing no come zanahoria igual que yo"... estos amigos imaginarios...podían colaborar un poquito, digo yo.

Tuesday, October 13, 2009

¿Realmente estuvimos allí?





Pues sí, es una sensación extraña que no he tenido con otros viajes. Me parece irreal el haber estado allí. Nueva York es más de lo que imaginaba, es una ciudad de contrastes que a cada paso te sorprende con algo, con gente majísima de mil culturas y barrios preciosos. Arriba del Empire State seguía pareciéndome un sueño, miraba para abajo y era como si lo estuviera viendo en la tele... Resumiendo: ¡os lo recomiendo a todos! Y sé que es una ciudad también para ir con niños, creo que la manera que tienen allí de hacer algunas cosas (a lo grande) hará que estén con la boca abierta (¡¡un Toys ur us en Times Square con noria dentro!! ¡¡estos yanquis!!) sobre todo en fechas como esta que empiezan a vestir todo de Halloween y es un auténtico espectáculo.
Pero también eché mucho de menos a Óli, sé que ha sido un tío grande, se ha portado fenomenal, le hicieron sus primeros análisis porque dentro de nada nos toca circuncision y ni lloró ni nada...No creo que vuelva a hacer un viaje tan largo sin él, pero éste tenía que hacerlo, Nueva York nos esperaba desde hacía mucho tiempo, y no nos ha defraudado para nada.